Piropos hacia las mujeres y auto-cosificación: Las consecuencias perversas de conductas aparentemente halagadoras

Alba Moya-Garófano
Dept. de Psicología Social, Universidad de Granada, España

(dp) Rodion Kutsaev, Alba Moya-Garófano.

(dp) Rodion Kutsaev, Alba Moya-Garófano.

La auto-cosificación, esto es, adoptar la perspectiva de observarse externamente y considerarse como una cosa, un cuerpo al que las demás personas miran y evalúan, tiene numerosas consecuencias negativas para la salud física y psíquica de las mujeres. En un estudio reciente de nuestro laboratorio hemos analizado la relación entre la auto-cosificación de las mujeres, por un lado, y sus evaluaciones y reacciones ante un piropo (una situación de cosificación), por otro. Los resultados muestran un nuevo efecto pernicioso de la auto-cosificación, hasta ahora inexplorado: la mayor tolerancia ante situaciones cosificadoras como los piropos.

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Imagínese que es usted una mujer que camina por la calle y un desconocido le piropea. ¿Cómo cree que se sentiría? Según se ha recogido recientemente en ciertos medios de comunicación españoles (p.ej., Agudo, 2015), hay quienes claramente se molestarían y, por otro lado, quienes lo vivirían como un halago. El debate mediático está servido: los piropos callejeros parecen no dejar indiferente a nadie.

Entendiendo los comentarios a mujeres desconocidas por la calle como una forma de cosificación sexual femenina (Calogero, Tantleff-Dunn y Thompson, 2011, p. 34), desde la psicología social se han investigado las posibles variables que pueden ayudar a entender por qué algunas mujeres reciben los piropos con agrado, mientras otras lo hacen con claro desagrado. Nuestra propuesta es que la auto-cosificación es una de estas variables.

La cosificación sexual se ha definido como “la experiencia de ser tratada como un cuerpo (o colección de partes del cuerpo), valorado predominantemente para su uso (o consumo) por parte de otros” (Fredrickson y Roberts, 1997, p. 174). Un efecto importante que se deriva de esta experiencia reiterada es la auto-cosificación, esto es, que las mujeres acaben por adoptar la perspectiva de las personas que las observan externamente, considerándose a sí mismas como un cuerpo al que mirar y evaluar (para una revisión, véase Calogero y col., 2011). Numerosas investigaciones han mostrado los efectos perniciosos de la auto-cosificación en el bienestar físico y psicológico de las mujeres, relacionándose, p. ej., con trastornos de la alimentación y del estado de ánimo, o con una disminución de la autoestima y del rendimiento cognitivo (Calogero y col., 2011).

En la literatura, la auto-cosificación ha sido considerada bien como una tendencia crónica, que llamamos auto-cosificación “rasgo”, bien como experiencia puntual resultado de una situación concreta. El acoso sexual callejero, esto es, el acoso hacia las mujeres en lugares públicos realizado por hombres desconocidos, es una realidad bastante frecuente. En nuestro país y en otros latinos y del Mediterráneo, el piropo callejero puede considerarse como un ejemplo de conducta cosificadora, así como de acoso callejero. La forma en que las mujeres lo reciben podría tener que ver con sus propios niveles de auto-cosificación rasgo.

Con el objetivo de analizar la relación entre la exposición a un piropo, su valoración, las reacciones emocionales que suscita, y los niveles de auto-cosificación rasgo de las mujeres realizamos una investigación con 201 universitarias (Moya-Garófano, Megías, Rodríguez-Bailón y Moya, en prensa, estudio 2). A las participantes se les pidió que imaginaran que iban caminando solas por la calle y recibían atención sexual por parte de un grupo de chicos jóvenes, recibiendo en concreto un comentario de uno de ellos acerca de “lo buena que estaba”. A continuación se les pidió que contestaran una serie de medidas: 1) escalas para medir auto-cosificación rasgo, que incluyen escalas de vigilancia corporal (ítems relativos a la auto-vigilancia del cuerpo para ver si se ajusta a los cánones de belleza), vergüenza corporal (ítems sobre los sentimientos generados al sentir que no se alcanzan dichos estándares de belleza), preocupación por la apariencia del cuerpo más que por la salud, frecuencia con que habían sentido que sus cuerpos eran evaluados (miradas al pecho, comentarios sobre el cuerpo…), frecuencia con la que habían recibido atención sexual no deseada en el último año (tocamientos, gestos degradantes…); 2) reacciones que creían les suscitaría el piropo: alegría, ira, ansiedad, indefensión y/o sensación de poder (varios ítems para cada reacción); y 3) evaluación del piropo: ítems que preguntaban acerca de cómo percibían la situación de piropo (agradable, ofensiva, etc.) y de los que se obtuvo una puntuación única: mayores puntuaciones revelaban evaluaciones más positivas.

Confirmando nuestra hipótesis, encontramos correlaciones positivas y significativas entre varias de las medidas utilizadas para evaluar la auto-cosificación rasgo y la evaluación del piropo, de manera que cuanto más se auto-percibían las mujeres como objetos, más favorablemente evaluaban la situación de piropo descrita. Además, hallamos correlaciones altas entre la evaluación del piropo y las reacciones ante él. Así, cuanto más positivamente se valoraba el piropo, menos ira, ansiedad e indefensión, y más alegría y poder expresaban las mujeres. Por último, y tal como esperábamos, las puntuaciones en auto-cosificación se relacionaban con algunas reacciones emocionales ante el piropo. Por ejemplo, cuanto más vigilaba una mujer su cuerpo, menos ira experimentaba; cuanta más vergüenza corporal, más ansiedad; cuanta más importancia daba a la apariencia, menos ira; y cuanta mayor la frecuencia con la que sentía que su cuerpo había sido evaluado, más alegría y poder al ser expuesta al piropo.

Una posibilidad que nos planteamos fue que la relación entre la auto-cosificación rasgo y las reacciones emocionales estuviera mediada por la evaluación del piropo. Por ejemplo, las personas altas en vigilancia corporal podrían reaccionar con menos ira porque conciben el piropo más positivamente. Los resultados del análisis mediacional que aparece en la Figura 1 mostraron que la evaluación del piropo mediaba la relación entre la vigilancia corporal y la expresión emocional de ira.

Figura 1

Figura 1.- La vigilancia corporal se relaciona con la reacción de ira que experimentan las mujeres ante la situación de ser piropeadas a través de la evaluación que hacen del piropo al que han sido expuestas. El valor entre paréntesis indica el efecto de la vigilancia antes de controlar el mediador. El número es el valor del índice B, cuya magnitud indica la cantidad de relación y su signo indica la dirección de la relación (positiva o negativa). Los asteriscos indican el grado de significatividad estadística de la relación (** p < .01; *** p < .001). Como puede verse, cuanto mayor era la puntuación de la mujer en auto-vigilancia, más positivamente se evaluaba el piropo (B = .24, p < .01); y cuanto más positivamente se evaluaba el piropo menos ira se experimentaba (B = -.171, p < .001). La relación directa negativa entre auto-vigilancia e ira (B = -.62, p < .01) deja de ser significativa cuando en la ecuación de regresión se incluye la evaluación del piropo (B = -.20, ns).

La relación encontrada entre evaluación del piropo y las reacciones que provoca es lógica: si algo lo evaluamos positivamente es probable que reaccionemos ante eso con alegría en lugar de con ira. Sin embargo, las relaciones encontradas entre auto-cosificación y evaluación del piropo y entre auto-cosificación y reacciones ante el piropo (ira, alegría, etc…), no son tan obvias y suponen una contribución novedosa. La investigación previa ha demostrado que la auto-cosificación de las mujeres, consecuencia de la exposición continuada desde pequeñas a eventos cosificadores, tiene numerosas consecuencias negativas para su salud física y psíquica (véase Calogero y col., 2011). Nuestra investigación sugiere una nueva consecuencia negativa de la auto-cosificación: favorecer la aceptación de conductas cosificadoras como los piropos, viéndolas más positivamente. De esta manera, cosificar a las mujeres llevaría asociado un mecanismo por el que la auto-cosificación tiende a perpetuarse.

Referencias

Agudo, A. (2015, 19 Enero). Carmona, no estás sola [Web log post]. Recuperado de: http://blogs.elpais.com/mujeres/2015/01/carmona-no-est%C3%A1s-sola.html

Calogero, R. M., Tantleff-Dunn, S., y Thompson, J. K. (2011). Self-Objectification in women: Causes, consequences, and counteractions. Washington DC: American Psychological Association.

Fredrickson, B., y Roberts, T. (1997). Objectification Theory: Toward understanding women’s lived experiences and mental health risks. Psychology of Women Quarterly, 21, 173-206.

Moya-Garófano, A., Megías, J. L., Rodríguez-Bailón, R., y Moya, M. (en prensa). Spanish version of the Objectified Body Consciousness Scale (OBCS): Results from two samples of female university students. Revista de Psicología Social.

Manuscrito recibido el 23 de febrero de 2016.
Aceptado el 2 de abril de 2016.

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