Lnguaj SMS: ¿cost o bnficio?

Manuel Perea (a), Joana Acha (a) y Manuel Carreiras (b)
(a) Universitat de València. (b) Basque Center on Cognition, Brain and Language. España.

(cc) PixelAddictEl empleo de abreviaciones es consustancial al lenguaje (v.g., Dr, Av, etc.). En los últimos años, la aparición del lenguaje SMS (v.g., la frase “kdmos xa cnar?”) suscita preguntas sobre cómo procesamos frases con tantas palabras abreviadas. Un experimento de nuestro laboratorio muestra que el ahorro de espacio no implica necesariamente ahorro cognitivo.

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Las abreviaciones son un fenómeno tan antiguo como el lenguaje. Las empleamos constantemente: Dr. (Doctor), Av. (Avenida), etc. (etcétera), v.g., (verbi gratia) entre muchos otros. También se emplean en forma de acrónimos: OMS, ESO, etc. Pero dichas abreviaciones son empleadas de forma esporádica en la escritura manual.

El advenimiento de las nuevas tecnologías, sin embargo, ha generado un nuevo modo de comunicación que emplea las abreviaciones (conjunciones de letras, símbolos y números) a la hora de escribir palabras. Se trata del “lenguaje SMS” (SMS es un acrónimo de Short Message Service), fenómeno mundial que va más allá de la jerga “leet” (Perea, Duñabeitia y Carreiras, 2008a, 2008b) y que, con más de dos billones de usuarios en el mundo, ha convertido las abreviaciones en una nueva forma de lenguaje escrito. Ello se debe, en parte, a las características de los teléfonos móviles: teclado abreviado, número restringido de caracteres por mensaje y pantalla de tamaño reducido. Pensemos en la frase “ati kt imprta” -por citar una frase que es fácilmente adivinable por un lector no experto en lenguaje SMS.

Es importante resaltar que el lenguaje SMS, tanto en castellano como en otros idiomas, emplea abreviaciones que -implícitamente- tienen bajo consideración no sólo la redundancia del lenguaje escrito (Pinker, 1984), sino también dos aspectos que resultan de especial importancia para los investigadores en el área de la cognición y el lenguaje: 1) la eliminación de vocales: las consonantes son más importantes que las vocales en los primeros momentos de procesamiento léxico (v.g., “mñn” en lugar de “mañana”; Carreiras, Gillon-Dowens, Vergara y Perea, 2009); y 2) el empleo de abreviaciones fonológicas: la fonología juega un papel clave a la hora de acceder a la palabra adecuada en el “léxico mental” (v.g., “wpa” en lugar de “guapa”, o “xk” en lugar de “porque”; Carreiras, Grainger, Ferrand y Perea, 2005).

Sin duda, un análisis de cómo los lectores procesan la información contenida en lenguaje SMS es de interés desde diferentes perspectivas. Si en los planos sociológico y educativo ha surgido el debate de hasta qué punto el lenguaje SMS puede considerarse una nueva forma útil de comunicación, desde la perspectiva psicológica se ha cuestionado la eficiencia del lenguaje SMS a nivel de coste cognitivo. ¿Supone realmente un ahorro la comunicación en lenguaje SMS?

En un reciente trabajo, Perea, Acha y Carreiras (2009) examinaron el patrón de movimientos oculares de lectores jóvenes -altamente habituados a escribir mensajes en lenguaje SMS- a la hora de leer una serie de frases. Los movimientos oculares proporcionan importante información sobre el curso temporal en que se procesa la información escrita (Acha y Perea, 2008; Perea y Acha, 2009). Perea y cols. emplearon dos tipos de frases SMS, así como sus respectivos controles (frases escritas normalmente): 1) frases escritas en lenguaje SMS en la que primordialmente se eliminaban las vocales (v.g., dsd st mmnt pdms sr amigs; desde este momento podemos ser amigos), y 2) frases escritas en SMS en las que primordialmente se empleaban abreviaciones fonológicas (v.g., vy krrndo a dr 1 welta; voy corriendo a dar una vuelta).

Los resultados del experimento de Perea y cols. mostraron que los tiempos de lectura de las palabras eran sustancialmente mayores para las frases escritas en lenguaje SMS que para las frases escritas normalmente. Además, el coste lector fue mayor para las abreviaciones de corte fonológico que para las que eliminaban las vocales. Para simplificar, se presentan en la Figura 1 los tiempos totales por tipo de frase, ya que las otras variables analizadas (v.g., tiempos de lectura de una palabra-test, número de fijaciones en cada palabra y porcentaje de regresiones) mostraron un patrón similar al de los tiempos totales.

Figura 1

Figura 1.- Tiempos de lectura de las frases en SMS en las cuatro condiciones: uso mayoritario de abreviaciones ortográficas y su control, y uso mayoritario de abreviaciones fonológicas y su control. La elección del tipo de abreviación se supeditó a la frecuencia de uso en la base de la Asociación de Usuarios de Internet (disponible en http://www.diccionariosms.es). 

Así pues, a pesar de que las frases escritas en lenguaje SMS son sustancialmente más cortas que las escritas normalmente, existe un importante coste en tiempo de procesamiento lector de las frases escritas en este lenguaje. Evidentemente, cabe la posibilidad de que en las próximas generaciones, acostumbradas aún más a las abreviaciones del lenguaje SMS, dicho coste vaya reduciéndose, en particular una vez los “dialectos” se vayan homogeneizando (v.g., una misma palabra como “mañana” se puede escribir de diferentes formas en lenguaje SMS: “mñn” o “mñna”). Igualmente, es importante que investigaciones futuras examinen las implicaciones cognitivas de las abreviaciones que funcionan como acrónimos, “tkm” por “te quiero mucho” o “ntp” en lugar de “no te preocupes”.

En fin, es probable que el lenguaje SMS sea un fenómeno global perdurable en las nuevas formas de (in)comunicación de la sociedad del siglo XXI. En tal caso, resulta necesario examinar sus peculiaridades como lenguaje desde una perspectiva básica, su utilidad como herramienta educativa y de transformación social, y también desde una perspectiva aplicada (v.g., efectos de la exclusión de la “h” como en “exo”, uso de las reglas gramaticales, etc.).

Referencias

Acha, J. y Perea, M. (2008). The effect of neighborhood frequency in reading: Evidence with transposed-letter neighbors. Cognition, 108, 290-300.

Carreiras, M., Ferrand, L., Grainger, J. y Perea, M. (2005). Sequential effects of phonological priming in visual word recognition. Psychological Science, 16, 585-589.

Carreiras, M., Gillon-Dowens, M., Vergara, M. y Perea, M. (2009). Are vowels and consonants processed differently? ERP evidence with a delayed letter paradigm. Journal of Cognitive Neuroscience, 21, 275-288.

Perea, M. y Acha (2009). Space information is important for reading. Vision Research, 49, 1994-2000.

Perea, M., Acha, J. y Carreiras, M. (2009). Eye movements when reading text messaging (txt msgng). Quarterly Journal of Experimental Psychology, 62, 1560-1567.

Perea, M., Duñabeitia, J.A. y Carreiras, M. (2008a). R34D1NG W0RD5 W1TH NUMB3R5. Journal of Experimental Psychology: Human Perception and Performance, 34, 237-241.

Pinker, S. (1994). The language instinct. London: Penguin.

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